13 de junio de 2017

Mary Portillo, una barista apasionada por la calidad del café

YONNY RODRÍGUEZ | Tegucigalpa

Las apariencias engañan, en absoluto. Mientras se realizaba el Campeonato Nacional de Barismo, un colega me preguntó quién era la muchachita de negro, naranja y blanco que estaba por la puerta del salón. Le contesté que no la conocía.

La ganadora blande el trofeo que la acredita como ganadora del VII Campeonato Nacional de Barismo.

Más tarde, después de una reñida y emocionante final, los jueces coronaron campeona a Juana María Portillo Romero, barista líder de Café Capucas. Allí confirmé que grandeza y destreza no se miden conforme prejuicios.

Antes de este éxito, me acerqué a ella, y a propósito de su labor en una de las actividades más socializadoras del mundo, conversamos sobre algunos aspectos de su vida y de su profesión.

¿Quién es Mary Portillo?

Soy una joven que ama a Dios y busca hacer su voluntad. Soy dinámica y apasionada por lo que hago, siempre busco el lado positivo de lo que pasa a mi alrededor; me encanta colaborar con el que necesite mi ayuda y me identifico con la gente sencilla.

¿Que Occidente sea productor de café influyó para que usted se hiciera barista?

Claro que sí, influyó mucho. En primer lugar por ser del mismo lugar donde se produce el café, luego, por conocer y haber vivido todo el proceso, sentirme identificada con su labor, saber que el café es uno de los patrimonios más fuertes de mis padres y de toda mi familia y, sobre todo, saber que justo en mi tierra se produce buen café; asimismo, conocer todo el proceso hasta el pergamino seco fue otra de las cosas que me motivó. Además, Café Capucas, la empresa para la que trabajo y, por ende, la que represento, es una cooperativa donde mi familia también es socia: es esfuerzo y trabajo de todos para beneficio de todos.

¿Cómo ha logrado desarrollar la sensibilidad de percibir el perfil de una taza de café?

Creo que además del amor y la pasión por el café, es muy importante rodearse de gente conocedora del tema, personas que sean muy dadas a enseñar o transmitir conocimientos y experiencias, por ejemplo, mi entrenadora Lourdes Villeda, nuestra catadora Iris Alvarado y nuestro gerente general Omar Rodríguez, quien nos ha apoyado incondicionalmente y siempre busca traer a Café Capucas gente experta y diferentes organizaciones de otros países para que crezcamos en conocimiento y desarrollemos la sensibilidad para disfrutar una taza de café.

¿Cómo ha sido su experiencia trabajando para Capucas?

La verdad nunca me imaginé que fuese tan interesante: de mucho aprendizaje y crecimiento; conocer y compartir con tantas personas lindas dentro y fuera de la empresa no tiene precio. Muy agradecida con Dios por llevarme hacia Café Capucas, también con la empresa y con todo su equipo por permitirme formar parte de tan prestigiosa empresa.

¿Cómo se siente utilizar el café que se ha producido en las fincas de Capucas?

Pues, muy interesante, ya que también nos permite trabajar el café desde que se fertiliza hasta que el grano está completamente maduro. Al momento de demostrar o hacer una presentación con este café se siente mayor seguridad porque uno ha vivido todo su proceso, lo conoce desde la plantación, conoce a su productor y eso me hace estar más feliz, ser más apasionada y mucho más segura.

¿A qué se refiere cuando habla de seguridad?

A que cuando un barista está frente a la barra debe estar muy pendiente de la calidad, eso le va a transmitir seguridad al cliente, así, al servirle una taza de café, no es necesario ver su gesto, cómo reacciona, pues él percibe la seguridad, la confianza con la que se le sirve su bebida, y otra cosa, si está bien hecho, ¿por qué dudar? Es como una falta de respeto al café.

Hábleme del World Coffee Championship que se realizará este año en Corea del Sur.

Creo que tenemos suficiente tiempo para hacer un buen trabajo. Tenemos hasta noviembre para prepararnos. No es tiempo para confiarnos, para estar tranquilas, sino para dar lo mejor, para tratar de extraer la mejor expresión del café y buscar representar dignamente a Honduras, pues el café es uno de sus patrimonios, también de la zona de Occidente, que es a la que represento a través de Café Capucas. Entonces vamos a entrenar fuerte, hacer buenos preparativos, sobre todo, confiando en Dios que vamos a llegar lejos.

¿Qué significa ser barista en Honduras, cómo ve la profesión en cinco años?

El barismo en Honduras es un reto porque en ocasiones no se cuenta ni con el entrenamiento ni con el equipo adecuado, no obstante esto representa una buena oportunidad, pues es algo que está creciendo rápidamente en HondurasDentro de cinco años veo la profesión como algo muy avanzado, lleno de tecnología, con más posibilidades, con muchas más personas involucradas en el área y mayor cantidad de gente productora de café buscando cómo invertir, cómo capacitar su gente para poder demostrar la calidad del café y poder servir una buena taza de café, sobre todo, respetando la calidad con que el caficultor lo produce.

¿Qué otras habilidades debe poseer una persona para ser barista profesional?

Pues, primero debe gustarle el café, lógicamente, puesto que es algo de prueba y error: con frecuencia se prueban las bebidas ya que hay que saber lo que se  le sirve al cliente; tener mucho deseo de superación y de aprender, saber aceptar los avances de la tecnología y buscar aprenderlos, entre otras, actualizarse constantemente porque este mundo va muy de la mano con la tecnología y si no se está actualizado, pues, se queda con técnicas pasadas que, en su momento estuvieron bien, pero ahora ya han sido superadas.

¿Usted provee cursos o solo se dedica a su trabajo en Capucas?

Tenemos un proyecto de entrenamiento. En la actualidad hay mucha gente capacitándose con nosotros. Nuestra propuesta va desde el curso básico hasta diferentes niveles de art late. Las personas deciden qué cursos tomar y nosotros nos acomodamos a su tiempo. Además, los precios son más accesibles comparados con los de otras academias.

¿Cree que esta profesión ha llegado donde debe o necesita más incentivo?

El barismo ha crecido en Honduras, pero necesita más interés de parte de los que trabajamos en el área, asimismo, la profesión también necesita que algunas instituciones o empresas inviertan más en la implementación de nuevas tecnologías; sin embargo, vamos paso a paso, no podemos apresurarnos, querer abarcar todo de un sola vez o intentar exigir demasiado.

Mencione temas que se aprenden cuando se estudia barismo.

Hay muchos y no podré mencionarlos a cabalidad, pero el más relevante al momento de estudiar barismo es la importancia de la calidad del café especial. Se debe cuidar la calidad para cambiar la mentalidad del consumidor. También están la importancia de las moliendas, los tipos de agua, los tipos de leche que se utilizan porque estas pueden afectar. Es todo un mundo y va desde que se selecciona la variedad de café y se deposita el grano al molino hasta que se sirve en la taza.

¿Cree que va a superar la actuación de Dublín este año, adónde aspira llegar esta vez?

Creo que cada año aprendemos más y superamos nuestro nivel, entonces estaría muy bien mejorar la presentación, mejorar la imagen del país, y como siempre he dicho, nadie compite para perder, así que vamos con todo, queda prepararnos de la mejor manera, luego pasará lo que tenga que pasar porque Dios es quien siempre tiene el control.

¿Tiene algo más que agregar, alguna experiencia en particular en el mundo del café?

Solo felicitarlo y a la vez darle las gracias por interesarse en personas que estamos involucradas en el hermoso rubro del café, que como el resto actividades productivas, también requiere de mucho esfuerzo. Lo motivo a seguir haciéndolo, ya que es muy importante y necesario.
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